miércoles, abril 20, 2005



Mi madre da en clase a este tío como ejemplo de fundamentalismo católico... Que Deu nos pille confesados, ahora sí que sí...

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martes, abril 19, 2005

Descubrimientos II

Qué fácil, qué bonito y qué guay es decir "te quiero" cuando sabes que la respuesta va a ser "yo también".


Radio, play my favourite song: Superstar. Sonic Youth.

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lunes, abril 18, 2005

Descubrimientos

Una certeza me habló ayer: “El Amor, mi amor, no volverá a existir”, dijo en un susurro.

Lo peor de todo fue que supe que tenía razón. Para aliviar el escozor de mi descubrimiento, comí naranja y limón escarchados. Todo un ejercicio de marquetería.


Radio, play my favourite song: Summerside. Dar ful ful.

"She said 'I've touched the stars' and she had the scars to prove it"

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domingo, abril 17, 2005

Ángel

Ángel no habla, sólo mira, con precisión algebraica. Lo único que dice, muy de vez en cuando es “correcto”. Algunos lo llaman pingüino, pero a él no le importa, se sabe por encima de todo tipo de apelativos. Otros le escriben odas satíricas. Hay quienes le adoran con la veneración ciega con la que los Pies Negros idolatran a sus tótems o con la que los costaleros se meten debajo de una estatua de una tonelada de peso de tal o cual Virgen para llevarla a rastras por las calles de cualquier ciudad.

Sólo tiene tres jerseys: uno granate, otro azul marino y un tercero verde turquesa. Todos le quedan grandes. El turquesa lo envuelve en desamparo. Los otros dos hacen de él lo que es: un hombre guiado por la lógica. Puede ser implacable. Pero Ángel también sabe de amor, una química le ha enseñado cómo los cuerpos se acoplan a través de enlaces covalentes, cómo las almas suspiran por encontrar la última órbita de alguna otra alma que tenga el número correcto de electrones en la frontera de su campo magnético, cómo la materia se une indisociablemente creando compuestos que nunca más podrán volver a separarse, a menos que sean sometidos a fuerzas físicas imposibles de soportar incluso por la molécula más resistente.

Todas las mañanas coge el metro y va sentado en una posición de perfecto ángulo recto (90º, ni uno más ni uno menos) con respecto al asiento. Cuando se choca con alguien por la calle, lamenta que su cuerpo no se haya desviado a tiempo, describiendo una perfecta parábola resultante de representar gráficamente la función de cualquier ecuación de segundo grado. Ángel desayuna matrices, mira por la ventana y ve polinomios, sueña con decimales de números irracionales, respira integrales, factoriza las hojas de los árboles en primavera, ve índices de raíces cuadradas en la tele, almuerza con vectores, calcula el común denominador de las camisas que lava cuando hace la colada, camina entre fórmulas infinitas, eleva al cuadrado o al cubo la lista de la compra, bebe variables, lee una novela de razones trigonométricas, conduce por carreteras de soluciones estadísticas, escribe con un bolígrafo que lleva tinta de probabilidad y, cada noche, hace el amor con un número natural, racional e impar, la respuesta a todos los problemas.

Y yo, algunos años después, todavía tengo una para él: ¿Quién te enseñó, Ángel, que uno y uno son dos?

Pero Ángel lo único que dice, muy de vez en cuando, es “correcto”. Y señala con el dedo en la dirección de la verdadera respuesta.


Radio, play my favourite song: Home. Depeche Mode.

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viernes, abril 08, 2005

En el metro

Hoy en el metro un bebé trataba de arrojar al suelo insistentemente su chupete tirando de un cordón que su madre, hábilmente, había atado al ojal de su chaquetita rosa. Mientras trataba de llevar a cabo su cometido, miraba con atención a un chico que estaba sentado leyendo una revista. En la siguiente parada se han subido un hombre que llevaba una guitarra y una mujer con un perro que, a pesar de tener todo el cuerpo vendado, no paraba de dar saltos. La madre de la niña miraba al perro, que miraba al hombre de la guitarra, que miraba a la dueña, que miraba por la ventana. La niña ha seguido mirando fijamente al chico de la revista. él no miraba a nadie.

El metro se ha parado en Châtelet. Todos nos hemos bajado.


Radio, play my favourite song: Táctica en la sombra. Maga

Como ochenta y seis cristales pequeños...

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lunes, abril 04, 2005

Johnny Guitar

Johnny: ¿A cuántos hombres has amado?
Vienna: A tantos como mujeres tú has olvidado.
Johnny: ¡No te vayas!
Vienna: No me he movido.
Johnny: Dime algo agradable.
Vienna: Claro. ¿Qué quieres que te diga?
Johnny: Miénteme. Dime que me has esperado todos estos años. Dímelo.
Vienna: Te he esperado todos estos años.
Johnny: Dime que habrías muerto si yo no hubiese vuelto.
Vienna: Habría muerto si tú no hubieses vuelto.
Johnny: Dime que aún me quieres como yo te quiero.
Vienna: Aún te quiero como tú me quieres.
Johnny: Gracias. Muchas gracias.

Te invito al cine, a merendar, a mi casa. Te invito a entrar en mi vida. Toc, toc.

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domingo, abril 03, 2005

Sietelunas

Te echo de menos en el pasado, Sietelunas. Vuelve a verme, sonrójate, date la vuelta sin decirme nada, escríbeme de puntillas y háblame bajito. Acércate por la espalda, mide tus pasos, llora a escondidas, mírame de reojo y asústate cuando esté triste. Márchate deprisa a casa, salúdame despacio, piensa las cosas dos, tres, mil veces antes de hacerlas, frótate los ojos y bebe mi silencio. Bésame a lo lejos, abrázame nunca, extráñame siempre, vela tu vergüenza y regálame otra vez, sin que me dé cuenta, tu valor. Muéstrame con sutileza cordial cómo te marchitas tú también por mi culpa, calcula tus palabras, respira mi agonía y vigila desde tu nube mis canciones y nostalgias. Espérame en tu casa, sabiendo que nunca voy a llegar, sígueme con torpeza encantadora, ignora sin ignorar mi rabia. Disimula, tantea, disimula, tantea, disimula, tantea... sigue disimulando. Y nunca dejes de mentirme.


Radio, play my favourite song: Beach party tonight. Yo la tengo.

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viernes, abril 01, 2005

Semblant de toi...

A veces aún siento haberle cortado el cordón umbilical a los sentimientos, haberlos ahogado en concreción y en abstracción antes de que nacieran, antes de que ellos mismos asomaran la cabeza por un agujero que siempre había estado cerrado. Siento haberlo estropeado. Siento haberte engañado envolviendo mis palabras con un aparente halo de falsa paciencia. Sólo ahora que he dejado de hablar con gravedad he llegado comprender la magnitud mi error. No hagas tú lo mismo, yo me arrepentí.


Radio, play my favourite song: Je suis fou de toi. Manu Chao.

Semblant de joie
semblant de toi
je reve si fort
je te sens loin
et puis encore
je reve plus vite
je reve plus loin

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